viernes 24 de noviembre de 2006

SANTA CATALINA, ¿ERMITA O IGLESIA?

Hace varios años que disfruto paseando por los alrededores de la ermita de Santa Catalina, más concretamente desde que leí hablar de ella a Don Juan Catalina García. Sóla, en lo alto de una loma, junto al cementerio, no representa ningún interés por su estado de ruina. Unas piedras mal puestas que a duras penas soportan las inclemencias del tiempo.


Según dice Don Juan Catalina García, se trata de una ermita del siglo XIII. En estado de ruina ya a principios del siglo XX, aún mantiene las formas de su antigua planta. Fué la curiosidad, o el aburrimiento que me impulsa a merodear por allí el que inesperadamente despertó en mi el interés por un edificio que aparentemente no tiene mayor importancia que la de haber sido en su día ermita en advocación a Santa Catalina. Pero rondando sus paredes, vemos que se trata de una ermita de planta semicircular cuya orientación, para mayor asombro, es la misma que la del ábside de cualquier otra iglesia o catedral, hacia el este, hacia la luz, hacia la salida del sol. Entonces fué cuando comencé a ver aquella ermita desde un punto de vista mucho más amplio, no como las cuatro piedras dispuestas de forma semicircular, sino como parte de un conjunto dentro del cual probablemente estaba incluida hace ya muchos siglos. ¿Estamos hablando de una de las iglesias más antiguas de la provincia de Guadalajara?. No se puede perseverar sobre ello pero es muy probable que se trate del ábside de la primera Iglesia que, en tiempos de dominación musulmana, se levantó en Alcocer.


¿Por qué se construyó extramuros de la villa?. Durante la dominación árabe de las tierras de Castilla, es sábido que tal y como pasaba en el sur de la península, ambas religiones, cristiana y musulmana, convivían "en paz y armonía". Pero es lógico también que los légitimos habitantes de la antigua villa de Alcocer obligaran a los cristianos a llevar el culto fuera de la villa, al otro lado de su muralla.


Allí, sobre una loma, se contruyó la que probablemente fué una de las primeras iglesias cristianas de Guadalajara, Santa Catalinata de Alcocer. Cuatro piedras mal puestas que no despiertan hoy mayor interés.